La desprovincialización del conocimiento comentario del libro. Exiles and expatriates in the history of knowledge, 1500-2000. De Burke, Peter

Páginas88-94
Fecha01 Diciembre 2017
Fecha de publicación01 Diciembre 2017
AutorSantiago M. Zarria
MateriaCiencias sociales
Facultad de Derecho
88 CÁLAMO / Revista de Estudios Jurídicos. Quito - Ecuador. Núm. 8 (Diciembre, 2017): 88-94
LA DESPROVINCIALIZACIÓN DEL CONOCIMIENTO
COMENTARIO DEL LIBRO: EXILES AND EXPATRIATES IN THE HISTORY
OF KNOWLEDGE, 1500-2000. De BURKE, PETER
THE DEPROVINCIALIZATION OF KNOWLEDGE
COMMENT OF THE BOOK EXILES AND EXPATRIATES IN THE HISTORY
OF KNOWLEDGE FROM BURKE, PETER
A DESPROVINCIANIZAÇÃO DO CONHECIMENTO
COMENTÁRIO DO LIVRO: EXÍLIOS E EXPATRIADOS NA HISTÓRIA
DO CONHECIMENTO, 1500-2000. DE BURKE, PETER
Resumen:
El libro de Burke se sitúa entre «la historia de las diásporas y
la historia del conocimiento».
El exiliado académico del que habla Burke es el portador de
un conocimiento que ha debido desplazar, trasplantar y tra-
ducir en otro lugar y en este proceso de transterramiento, al-
gunos han fracasado y otros han sido exitosos. La creación y
la contribución del conocimiento surgen así de intelectuales
que se ubicaron entre la asimilación y la auto-marginación
Este comentario subraya, que, el autor, pese a que su aborda-
je pretende ser global, deja de lado un análisis apropiado al
caso latinoamericano que permite dar cuenta de la despro-
vincialización e hibridación del conocimiento.
Palabras clave: Conocimiento; Exilio, Expatriado,
Hibridación; Des-globalización
Abstract:
Burke’s book is situated between “the history of diasporas and
the history of knowledge”.
e academic exile Burke speaks of is the bearer of
knowledge that has had to displace, transplant and translate
in another place and in this process of transshipment, some
have failed and others have been successful. e creation and
contribution of knowledge thus arise from intellectuals who
were located between assimilation and self-marginalization
is comment emphasizes that the author, although his
approach intends to be global, leaves aside an analysis
appropriate to the Latin American case that allows to account
for the deprovincialization and hybridization of knowledge.
Key words: Knowledge; Exile; Expatriate; Hybridization;
Deglobalisation
Resumo:
O livro de Burke situa-se entre “a história das diásporas e a
história do conhecimento”.
O exilado acadêmico de que fala Burke é o portador de
conhecimento que teve que deslocar, transplantar e traduzir
em outro lugar e nesse processo de transbordo, alguns
falharam e outros tiveram sucesso. A criação e a contribuição
do conhecimento surgem, assim, dos intelectuais localizados
entre a assimilação e a auto-marginalização.
Este comentário enfatiza que o autor, embora sua
abordagem pretenda ser global, deixa de lado uma análise
adequada ao caso latino-americano que permite explicar a
desprovincianização e a hibridização do conhecimento.
Palavras chave: Conhecimento; Exilio; Expatriado;
Hibridização; Des-Globalização
Santiago M. Zarria*
* Filósofo. Profesor de la Universidad de las Américas (UDLA), sede Ecuador. Actualmente candidato a PhD por la Johann Wolfgang Goethe-Universität
de Frankfurt am Main.
Recibido: 18/11/2017
Aprobado: 13/12/2017
ÍNDICEÍNDICE
Facultad de Derecho
89
CÁLAMO / Revista de Estudios Jurídicos. Quito - Ecuador. Núm. 8 (Diciembre, 2017): 88-94
En la Europa Occidental actual, dice Žižek en La
Nueva lucha de clases–Los refugiados y el terror, la re-
acción de las autoridades y de la opinión pública es
diversa. Encontramos una mezcla de negación y apa-
tía: «No es tan grave, lo mejor es no hacer caso». En-
contramos ira: «Los refugiados son una amenaza para
nuestro modo de vida y, además, entre ellos se ocultan
fundamentalistas musulmanes: ¡hay que detenerlos a
cualquier precio!» Encontramos negociación: «Muy
bien, ¡establezcamos cuotas y apoyemos los campos de
refugiados en sus países!». Finalmente, encontramos
depresión: «¡Estamos perdidos, Europa se está convir-
tiendo en Europastán!»
En este ambiente surge Exiliados y Expatriados, en
una época en que el racismo y la xenofobia están en
crecimiento. Y la prueba más contundente es el apoyo
que han recibido partidos políticos de ultraderecha en
Francia, Bélgica, Austria, Alemania, etc. A esta situa-
ción se suman las drásticas políticas de asilo y reforza-
mientos fronterizos. Los exiliados se encuentran en el
limbo geográco, en la isla de Lesbos, en la zona cero, es
decir, entre el «no queremos regresar a donde salimos»
y el «no quieren recibirnos a donde queremos llegar».
Hay tres cosas que debemos tomar en cuenta antes de
abordar Exiliados y Expatriados:
a) Burke centra su estudio en la parte positiva del exi-
lio y se arriesga a que tilden a su texto de “triunfa-
lista”, por concentrarse solamente en el éxito y no
en los fracasos de los exiliados y expatriados. Sin
embargo, a Burke le interesa no la etiqueta, sino la
creación y contribución que los eruditos exiliados
y expatriados han dado a la «república del conoci-
miento», así como la difusión de éste;
b) excluye de su campo de investigación a estudian-
tes, viajeros y diplomáticos, porque viven en el ex-
tranjero un periodo relativamente corto. Además,
quedan fuera poetas y novelistas, así como tam-
bién los exiliados internos, o sea, aquellas personas
que viven en determinados países pero que se opo-
nen a su respectivo sistema político, cultural o reli-
gioso, y viven como si estuvieran en otro lado, por
ejemplo, «judíos y musulmanes viviendo en países
cristianos o católicos viviendo en países protestan-
tes y viceversa» y;
c) el rango de estudio que cubre este texto va desde
la toma de Constantinopla en 1453 por los otoma-
nos, hasta el ascenso de la dictadura militar argen-
tina en 1976. Un período de quinientos años que
ha sido analizado con el método prosopográco y
el método regresivo de Bloch.
«…hasta que empecé a trabajar en este libro, no sabía cuánto habían contribuido los exilia-
dos, no solo en Gran Bretaña (e incluso más en los Estados Unidos, tierra de inmigrantes),
sino en otras partes del mundo».
Peter Burke, 2017
I
II
De entrada, Burke plantea una encrucijada. Dos
debates en uno, pero al mismo tiempo bien denidos.
Por un lado, se encuentra el debate sobre las «diáspo-
ras intelectuales» en donde habitan los «exiliados y
expatriados», que a su vez se enmarcan dentro del am-
plio campo de los temas «migratorios»; por otro lado,
se encuentran los debates sobre la «historia del conoci-
miento», que caben dentro de las extensas discusiones
sobre la «sociedad de conocimiento». De acuerdo a
Burke, estos debates se han incrementado, sobre todo
desde principios del siglo XXI y, precisamente ahí, en-
tre ellos, es donde se ubica este libro: entre «la historia
de las diásporas y la historia del conocimiento».
En Confesiones de transterrado, Gaos conesa
que, desde el momento en que llegó a México, no se
sintió desterrado sino transterrado: «…tuve la impre-
sión de no haber dejado la tierra patria por una tierra
ÍNDICEÍNDICE
Facultad de Derecho
90 CÁLAMO / Revista de Estudios Jurídicos. Quito - Ecuador. Núm. 8 (Diciembre, 2017): 88-94
extranjera, sino más bien de haberme trasladado de
una tierra de la patria a otra». Ese transterramiento no
es otra que el signicado más puro de vivir «empatria-
do» y esa es precisamente la idea que a Burke le inte-
resa transmitir de los eruditos exiliados y expatriados.
El exiliado académico del que habla Burke es el por-
tador de un conocimiento que ha debido desplazar,
trasplantar y traducir en otro lugar. En este proceso de
transterramiento, algunos han fracasado y otros han
sido exitosos; porque no lograron asimilar su condición
de exiliado y cuanto esta conlleva, es decir, la adopción
de una nueva lengua y formas culturales diferentes, así
como la apertura a todo el proceso de integración; por-
que se mostraron reacios y se auto-segregaron; cons-
truyeron islotes: pequeñas alemanias, italias, francias,
rusias, etc., que les permitieron evadir la inmersión en
la patria antriona; o porque consiguieron sistemati-
zar las dos culturas. Obviamente, este último logro
fue crucial, porque así pudieron asimilar el proceso de
aculturación con mayor facilidad y en consecuencia, la
producción de conocimiento también se incrementó.
Para Burke, la creación y la contribución del conoci-
miento vino de intelectuales que se ubicaron en algún
lugar de esos dos polos: entre la asimilación y la au-
to-marginación. La producción de conocimiento, sin
embargo, varió con las siguientes generaciones de exi-
liados.
Para la primera, el proceso de adaptación y asimila-
ción cultural fue más complicado. La segunda no tuvo
mayor dicultad y, en cuanto a la tercera, la de los
nietos, estos casi no se veían a sí mismos como exi-
liados. Entonces, de manera general, «la contribución
de los primeros exiliados no fue tanto la información
que traían consigo sino la forma de pensar, una nueva
mentalidad, un habitus diferente del país al que llega-
ban». Los resultados del nuevo habitus, de esas nuevas
ideas, marcaría la diferencia en el campo cientíco y
humanista a largo plazo. A corto plazo, f ueron incom-
prendidos, mal interpretados e incluso despreciados,
porque a nadie le gusta que le mueven las columnas
ideológicas que han sostenido las creencias de toda su
existencia, a nivel intelectual, social y cultural.
Para abordar las olas de exiliados que ocurrie-
ron entre el siglo XV y el XVIII, Burke se acoge a la
descripción de Schilling (1983). Entre el siglo XVI y
principios del siglo XVII, el conicto religioso entre
católicos y protestantes, luteranos y calvinistas, espe-
cialmente en Alemania, se agudizó de tal manera, que
dio paso un proceso migratorio que Schilling denomi-
nó: “migración confesional”. Aproximadamente unos
100.000 mil calvinistas fueron expulsados de los Países
Bajos y se establecieron en Europa occidental. Burke
no solo se suma a la descripción de Schilling, sino que
además considera la época en que «el refugiado reli-
gioso se convirtió en un fenómeno de masas» (Terps-
tra, 2015; Burke, 2015; Kaplan, 2017). Pero el trabajo
de Burke es más amplio que el de Schilling, porque
abarca cinco grupos religiosos: judíos, musulmanes,
cristianos ortodoxos, católicos y protestantes.
Veamos algunos ejemplos de cómo se produjeron es-
tos exilios y la producción académica de algunos exi-
liados.
La primera ola de exiliados comenzó con la caída de
Constantinopla en 1453. Este evento provocó la parti-
da de eruditos griegos a Italia. A este año se lo conoce
como “el mito de 1453”, «porque se lo toma como el
inicio del Renacimiento o al menos del humanismo
renacentista». Lo cierto es que los griegos llegaron
cuando el humanismo ya había empezado y se reque-
ría mayores conocimientos del idioma y la losofía.
Entre los exiliados se encontraban: Chrysoloras, Gaza
y Chalcondyles. Ellos pudieron enseñar el idioma y ex-
pandir la losofía griega sin contratiempos. Los que
se beneciaron fueron un gran número de italianos,
que aprendieron a leer en su lengua original a Platón y
Aristóteles. Además, eodoro Gaza tradujo a Aristó-
teles del griego al latín y Chalcondyles ayudó a Ficino
con la traducción de Platón. Sin este “exilio positivo”,
el ad fontes hubiera sido tan solo un slogan humanista.
La segunda ola de exiliados fue considerada como el
“nuevo éxodo” y se produjo en dos momentos: El pri-
mero ocurrió después de que Granada fuera conquis-
tada por los Reyes Católicos, Fernando II de Aragón e
Isabel I de Castilla en 1492. Numerosos judíos tuvie-
ron que salir de España para escapar de la conversión
forzada. Se calcula que «unos 200.000 judíos se exi-
liaron, de los cuales más de la mitad se desplazaron a
III
ÍNDICEÍNDICE
Facultad de Derecho
91
CÁLAMO / Revista de Estudios Jurídicos. Quito - Ecuador. Núm. 8 (Diciembre, 2017): 88-94
IV
Portugal, otros a Italia, Estambul, Tesalónica y Safed».
Sus aportes se concentraron en la traducción de libros
del hebreo al latín, así como, en el área jurídica, en la
enseñanza del talmud y la cábala. El segundo momen-
to se produjo no solo desde España, sino desde Portu-
gal y los Países Bajos españoles del siglo XVII hacia la
“Jerusalén del Norte”, Amsterdam. Uno de las familias
exiliadas más famosas fue Spinoza: de España fueron a
Portugal, de ahí a Francia, y nalmente se establecie-
ron en Amsterdam, donde nació Baruch Spinoza.
El mismo destino tuvo la diáspora musulmana, que fue
forzada a exiliarse en dos ocasiones. La primera entre
1492 y 1520, cuando «más de 100.000 musulmanes
abandonaron España para establecerse en África del
Norte. La segunda sucedió entre 1609 y 1614, cuando
el gobierno español expulsó a los “moriscos”. Se calcu-
la que unos 300.000 “moriscos” abandonaron España
rumbo a Túnez, Marruecos, Argelia y Estambul». La
diáspora católica corrió la misma suerte que los mu-
sulmanes y judíos, cuando se volvieron protestantes
países como Inglaterra, Suecia, Países Bajos, etc., tu-
vieron que trasladarse a países católicos como Italia y
España. La diáspora protestante, con la inquisición en
marcha, tuvo que trasladarse a Suiza, Inglaterra, Ale-
mania, entre otros destinos. Por ejemplo, Francisco de
Enzinas publicó la traducción del Nuevo Testamento,
del griego al español, en Amberes y Cipriano de Valera
tradujo la Biblia completa (basado principalmente en
la versión de Casiodoro de Reina), John Florio tradujo
los Ensayos de Michel deMontaigne a inglés, Frances-
co Negri y Silvestro Teglio tradujeron El Príncipe de
Maquiavelo y Ortensio Lando, que tradujo La Utopía
de Tomás Moro al italiano.
Otro exilio masivo ocurrió en 1680, con la revocatoria
del Edicto de Nantes por Luis XIV. Unos 150.000 mil
calvinistas, conocidos como “hugonotes”, tuvieron que
decidir entre la conversión y la expulsión. Optaron por
la segunda como una especie de imitación del marti-
rio. «Esta migración se conoce como “Refugio” y, por
primera vez, se llamó “refugiados” a los exiliados. Al-
gunos fueron a Suiza, Irlanda, Suecia, Rusia, Inglaterra,
América del Norte (desde Massachusetts a Carolina del
Sur)». Los hugonotes tienen especial atención a lo lar-
go de Early modern exiles. Burke dice que «los exilados
hugonotes, especialmente Bayle, Bernard y Picart, con-
tribuyeron a la internacionalización del aprendizaje y al
fortalecimiento de la República de las letras». Una vez
que lograron establecerse en Alemania, Austria y EE.
UU, muchos de ellos llegaron a ser profesores, tutores,
bibliotecarios, periodistas y otros, incluso cambiaron
sus profesiones por la losofía, la historia, la teología,
la ciencia política y las relaciones internacionales.
Burke también dedica especial atención a los expa-
triados y los divide en tres tipos: el comercial, el reli-
gioso y el académico. Se entiende por expatriados a las
personas que no están obligadas a salir de sus hogares,
pero que han elegido mudarse por diferentes razones.
Actualmente se conoce como “fuga de cerebros”, y se
dio especialmente en el área de las Humanidades y las
ciencias naturales.
Uno de los expatriados académicos más conocidos es
Erasmo de Rotterdam, el humanista más famoso del
siglo XVI, que anduvo por universidades de Inglate-
rra, Italia, España, Polonia y murió en Basilea. Otro es
Descartes que, tras acudir al llamado de la Reina Cris-
tina de Suecia, encontró la muerte el mismo año que
publicó el Tratado de las pasiones en 1649. Desde 1700
hasta 1826 se da un suceso particular en la Academia
de Ciencias de San Petersburgo, a la una gran canti-
dad de eruditos alemanes llegaron para establecerse.
La Academia se había convertido en un lugar atractivo
para ampliar los horizontes del conocimiento. Estos
eruditos recibían el apoyo para realizar sus investiga-
ciones, traducían publicaciones extranjeras y tenían
la posibilidad de dar conferencias, enseñar en la uni-
versidad y, sobre todo, publicar el resultado de sus
trabajos de acuerdo a las reglas de la Academia, pero
también en latín. En total, unos ochenta expatriados
entre químicos, doctores, matemáticos, geógrafos, as-
trónomos, etc., contribuyeron al desarrollo del cono-
cimiento ruso durante esos años. El caso ruso, japonés
y turco son ejemplos de cómo los gobiernos invitan a
eruditos extranjeros para actualizar sus conocimien-
tos y, en algunos casos, para modernizar sus países
de acuerdo al modelo occidental. Entre 1933-34, cua-
renta y dos profesores de Alemania y Austria fueron
acogidos por la Universidad de Estambul. Uno de los
más conocidos fue Auerbach, que escribió Mímesis en
Turquía.
ÍNDICEÍNDICE
Facultad de Derecho
92 CÁLAMO / Revista de Estudios Jurídicos. Quito - Ecuador. Núm. 8 (Diciembre, 2017): 88-94
Después de la Revolución Francesa, 1793-94, unos
180.000 opositores al régimen se exiliaron. Entre ellos
guraban intelectuales como Bonald, Chateaubriand,
Madame de Staël y Joseph de Maistre. En este perío-
do se utilizó por primera vez la palabra emigrante
(émigré).
En Polonia sucedió algo parecido, después del in-
fructuoso levantamiento contra el dominio ruso, se
produjo la “Gran Emigración”. Unas 70 mil personas
abandonaron Polonia para establecerse en París. Entre
ellos se encontraba Chopin, Mickiewicz y Lelewel. A
partir de 1848, tras el fracaso de las revoluciones fran-
cesas y alemanas, se produce otra ola de exiliados. En
esa época, Marx se trasladó a la “Pequeña Alemania”,
como se conocía a Londres, donde publicó el Manies-
to del Partido Comunista.
Con la llegada de Hitler al poder, se produjo el “gran
éxodo” del siglo XX. «Una ola de judíos abandonó
Alemania después de 1933, Austria después de 1938
y Checoslovaquia después de 1939. 1700 eruditos ale-
manes se exiliaron, de los cuales el 75% eran judíos».
Por ejemplo, Hans Jonas se trasladó a Palestina, Nor-
bert Elias a Gran Bretaña, Cassirer a Suecia, Mannhein
a Londres, Löwith a Japón, Schrödinger fue a Irlanda;
Einstein, Fermi, Szílárd, Gödel, Neumann, Adorno,
Arendt, Horkheimer, etc., a EE.UU. La Kulturwissens-
chaliche Bibliothek Warburg, anteriormente la biblio-
teca privada del judío Aby Warburg, se trasladó a Lon-
dres en 1933, junto con sus 60,000 libros, mientras que
Das Institut für Sozialforschung de Frankfurt se trasla-
dó a EE. UU. Después de 1933, y cambió su nombre
por Institute for Social Research.
El impacto que tuvieron estas escuelas en las huma-
nidades y las ciencias sociales con sus estudios sobre
Historia del arte dentro del campo de la Kulturwissens-
chaf, así como con la teoría crítica, no solo en EE. UU.
Sino a nivel mundial, fue extraordinario e insospecha-
do.
Después de 1945 se produjeron tres olas de exiliados
y refugiados: a) cuando se establecieron los regímenes
comunistas en Europa Central y del Este después de la
II Guerra Mundial. Mircea Eliade se trasladó a París,
luego a Chicago y de ahí a Glasgow, Sussex y Brasilia;
b) tras la supresión del levantamiento húngaro de 1956,
aproximadamente unos 200.000 se exiliaron. Intelec-
tuales como Lakatos, Lukács, Pronay, Laszlo, Peter y
Bak se cuentan entre ellos; c) con la invasión soviética
de Checoslovaquia en 1968, más de 250.000 personas
pasaron al exilio, entre ellos: Kundera, Goldstuecker
y Teich. Por esa misma época, luego del incremento
antisemita en Polonia, el lósofo Leszek Kolakowski y
el sociólogo Zygmunt Baumann tuvieron que exiliarse,
el uno en Canadá y el otro en Gran Bretaña.
Con Mussolini no fue distinto, y con Franco igual. Se
calcula que, durante y después de la guerra civil, entre
160.000 y 500.000, incluidas unas 5.000 personas con
títulos académicos, salieron de España. Algunos via-
jaron a Francia, otros a Inglaterra, EE.UU., México y
Sudamérica. Los exiliados más conocidos fueron: José
Ortega y Gasset, Ferrater Mora, García Bacca, Adolfo
Sánchez Vázquez, Gaos, Xirau, etc. México, dice Bur-
ke, fue el país que más exiliado recibió. Por ejemplo,
Eugenio Ímaz tradujo las obras de Wilhelm Dilthey;
José Gaos tradujo a Husserl, Scheler, Heidegger y Jas-
pers; mientras que José Medina Echevarría tradujo a
Web e r.
Sin duda, una de las contribuciones más importantes
al desarrollo del conocimiento en Latinoamérica fue la
fundación de El Fondo de Cultura Económica. Aquí,
Burke se equivoca al armar que fue fundado por es-
pañoles exiliados. No fue así: fue fundado por Daniel
Cosío Villegas (Díaz Arciniega, 1994).
Finalmente, para cerrar el libro, Burke añade el nom-
bre de cien mujeres eruditas en el campo de las Huma-
nidades. Menciono algunas.
«1. Hannah Arendt, 1906-75, de Königsberg,
lósofa, estudió con Heidegger, Husserl y Jas-
pers en Freiburg y Heidelberg. Huyó a París en
1933 y de ahí a los Estados Unidos en 1941 [...]
21. Anna Freud, 1895-1982, psicoanalista aus-
triaca, huyó a Inglaterra en 1938 con su padre.
[...]
100. María Zambrano, 1904-91, lósofa, estu-
diante de Ortega, se mudó a Cuba, Puerto Rico,
Italia, Francia, Suiza, y en 1984 regresó a Espa-
ña».
V
ÍNDICEÍNDICE
Facultad de Derecho
93
CÁLAMO / Revista de Estudios Jurídicos. Quito - Ecuador. Núm. 8 (Diciembre, 2017): 88-94
COMENTARIOS DEL TEXTO
La bibliografía que Burke presenta sobre los exi-
liados y expatriados europeos abarca prácticamente
el 99%. Sobre México y Latinoamérica es, por decirlo
sutilmente, pobre. Burke aborda a los exiliados y ex-
patriados producto de conictos políticos, religiosos,
sociales o revoluciones; pero, en el “caso latinoameri-
ca no” , no toma en cuenta los exiliados y expatriados
que han resultado especícamente de conictos entre
la guerrilla y el estado. Otra debilidad del texto tiene
que ver con los “casos”. La mayoría pertenece al cam-
po de las ciencias sociales, y casi pasan desapercibidos
los exiliados y expatriados de las ciencias naturales. Se
le puede reprochar un sesgo en la selección de casos,
pero Burke apela a la «ignorancia invencible» como
acto de justicación.
Burke presenta de forma fugaz el exilio de los intelec-
tuales sudamericanos cuando se dieron los golpes mi-
litares de 1964 en Brasil y Bolivia, 1973 en Chile y 1976
en Argentina y Ecuador, 1968 en Per ú. Les dedica cerca
de dos páginas (pp.184-185), dentro las cuales incluye
a Cuba. No es imperativo conocer el lugar ni la reali-
dad in situ y Kant es el mejor ejemplo de este proceder,
pero sí los debates y las cifras (véase: Andújar, 2016;
Ortega, 1973; Safran, 1991; Sznajder&Roniger, 2007).
Además, cuando Burke se reere a Latinoamérica se
enfoca en la etiqueta de países “receptores”, pero no
presta especial atención a los exiliados y expatriados
que salieron de estos países.
Burke no menciona, por ejemplo, a los argentinos que
se trasladaron a Ecuador durante la dictadura, ló-
sofos como: Rodolfo Agoglia, Arturo Roig, Horacio
Cerutti, Ricardo Gómez o los profesores bolivianos
que se ubicaron en la UNAM: Oscar Prudencio Cosío,
Mario Miranda Pacheco, Jorge Calvimontes, Carlos
Carvajal Nava, Marcos Domic, Willy Sandoval. Mucho
menos, se reere a los chilenos Pablo Neruda, Gabriela
Mistral, Isabel Allende, Antonio Skármeta. A los pe-
ruanos: Vargas Losa, Víctor Raúl Haya, José María Ar-
guedas o a los uruguayos: Benedetti, Onetti, Galeano,
Cristina Peri Rossi, etc.
En la delimitación del tema, Burke sí dejó claro que
poetas y novelistas no formaban parte de este texto,
pero su justicación no es clara. Esa nubosidad con-
ceptual se va transformando a lo largo del libro en una
frontera. Como ese granito de arena que se introduce
en un ojo y termina opacando la visión de las cosas.
El eurocentrismo conceptual continúa siendo una
barrera que debe superarse. Contra esa globalización
conceptual-eurocéntrica hay que conservar los con-
ceptos locales y trabajar con ellos de forma crítica. La
descolonización de la subjetividad (Guerra, 2009), así
como la desglobalización conceptual, son aún una ta-
rea pendiente.
Tampoco dene con exactitud el concepto de acadé-
mico o erudito, aunque sí ubica a los exiliados y expa-
triados de acuerdo a su construcción eurocéntrica del
concepto, al menos en este texto. Y ese proceder repre-
senta una debilidad estructural. Para él, en su costal
eurocéntrico-conceptual caben todos, casi sin distin-
ción. El trabajo intelectual, así como la gura del inte-
lectual, al menos en Sudamérica, no se ha limitado a la
categoría del erudito burquiano, precisamente porque
la historia social y cultural latinoamericana responde a
otra realidad. Actuar así es dar continuidad con lo e
West and the rest, esa falsa dicotomía que ha predomi-
nado en nuestra sociedad por más de quinientos años
y que se ha extendido al campo de las ciencias sociales
como una maleza. Si los exiliados que mencioné no
calzan en el concepto de eruditos, quedan relegados,
de acuerdo a la concepción burquiana, al grupo de los
“no académicos” o al de “eruditos de segunda catego-
ría” tales como traductores, impresores, bibliotecarios,
pintores, periodistas, editores y ellos. La literatura so-
bre el exilio y los exiliados en Latinoamérica y el caribe
es lo sucientemente amplia como para no tomarla en
cuenta y en serio.
De acuerdo a Burke, la historia de los exiliados y expa-
triados en la historia del conocimiento estaría ligada
a la de sus antriones, así como también a la contri-
bución que han otorgado a la vida intelectual de cada
país. Y, dado que ambos asuntos son inseparables,
¿cuál ha sido el aporte, más allá del conocimiento, que
los Exiliados y Expatriados han dado a sus países hués-
pedes? La desprovincialización. Un concepto que no
resulta novedoso en las ciencias humanas, porque ya
ha sido tratado, por ejemplo, por: Panayi, 2002; Ne-
gri, 1998; Neubauer, 2009; Tillich, 1959; Geertz, 1983;
Gurr, 1981.
Cuando los nazis llegaron al poder y Tillich fue remo-
vido de su cátedra de losofía en la Universidad de
ÍNDICEÍNDICE
Facultad de Derecho
94 CÁLAMO / Revista de Estudios Jurídicos. Quito - Ecuador. Núm. 8 (Diciembre, 2017): 88-94
Frankfurt, cuestionó inconscientemente la posibilidad
de continuar su trabajo teológico y losóco en otra
parte que no fuera Alemania. Pensar que no existe otro
lugar más allá de su comunidad donde pueda situarse
y creer que su reducto es el centro del mundo es pro-
vincialismo. Después de haber vivido, compartido y
trabajado durante algunos años en los Estados Unidos,
Tillich se dio cuenta de que ese provincianismo incons-
ciente comenzó a ceder. Por lo tanto, la contribución de
los exiliados y expatriados al conocimiento es impor-
tante por el efecto de la doble desprovincialización e
hibridación del conocimiento (Burke, 2000; 2010).
En Gran Bretaña, según Burke, si comparamos la pro-
ducción de conocimiento entre nativos y extranjeros,
el resultado es claro: «En losofía, Bertrand Russell fue
igualado por el austriaco Ludwig Wittgenstein, al igual
que Michael Oakeshott por Isaiah Berlin. En historia,
Edward ompson por Eric Hobsbawm y Richard Sur
por Lewis Namier. En antropología, Jack Goody por
Ernest Gellner y en economía, John Maynard Keynes
por Nicholas Kaldor. En historia del arte, no había
ningún nativo que le igualara a Ernst Gombrich, y en
sociología, denitivamente nadie con Norbert Elias».
Esta doble desprovincialización se dio cuando los exi-
liados y expatriados llegaron con nuevas formas de
pensar a sus países antriones y, al mismo tiempo,
fueron recibidos por otras novedosas formas de pensar
y por un oleaje cultural diferente. Como dice Burke:
«el exilio, y en menor medida, la expatriación, fue una
educación para ambos lados de este encuentro». De
este encuentro cultural surgió la desprovincialización
del sujeto y, como consecuencia, una nueva persona-
lidad, la del sujeto-híbrido-cultural capaz desplazarse
entre la esfera del conocimiento y la cultura de dos
pueblos completamente diferentes.
Este proceso de hibridación es más claro en las huma-
nidades y las ciencias sociales. Por ejemplo, la conse-
cuencia intelectual más importante del “gran éxodo”
fue la desprovincialización tanto de los intelectuales
como de las instituciones (Kulturwissenschaliche Bi-
bliothek Warburg y e Institut für Sozialforschung de
Frankfurt). Después de ese encuentro, es decir, cuando
volvieron a sus países, ni las escuelas ni los individuos
retornaron igual.
Quizás la clave para la desprovincialización se encuen-
tra en el planteamiento de Hugo de San Victor, monje
del siglo XII:
“El hombre al que su tierra natal le parece dul-
ce es todavía un tierno principiante; aquel para
quien toda tierra es su tierra natal es ya fuerte;
pero el hombre perfecto es aquel para quien el
mundo entero es una tierra extraña. El alma jo-
ven ha jado su amor en un lugar del mundo;
el hombre fuerte ha extendido su amor a todos
los lugares; el hombre perfecto ha apagado su
amor”
(Edward Said, Reexiones sobre el exilio, 2000)
Gaos tiene conciencia de las dicultades de
ser-exiliado, y también de las carencias, porque
no sabe lo que signica “perder” la lengua. Sin
embargo, tiene razón cuando dice que, en algún
punto de la existencia-losóca de los lósofos
exiliados y expatriados, es probable que hayan
encontrado algún concepto parecido al de em-
patriado en un país que para muchos se convir-
tió en su destino.
Burke, Peter. 2017. Exiles and expatriates in the
history of knowledge, 1500-2000. Boston: Bran-
deis University Press
ÍNDICEÍNDICE

Accede a todo el contenido con una prueba gratuita de 7 días

Transforma tu investigación jurídica con vLex

  • Accede a resúmenes de sentencias generados por IA, que destacan al instante los aspectos jurídicos clave.

  • Realiza búsquedas avanzadas con opciones precisas de filtrado y ordenamiento.

  • Consulta contenido jurídico completo de más de 100 jurisdicciones, incluyendo una amplia colección de libros y revistas a texto completo.

  • Disfruta de funcionalidades exclusivas como comparador de versiones de una ley, notas de vigencia, análisis de citas, y mucho más.

  • Con la confianza de más de 2 millones de profesionales, incluidas las firmas más importantes del mundo.

vLex

Accede a todo el contenido con una prueba gratuita de 7 días

Transforma tu investigación jurídica con vLex

  • Accede a resúmenes de sentencias generados por IA, que destacan al instante los aspectos jurídicos clave.

  • Realiza búsquedas avanzadas con opciones precisas de filtrado y ordenamiento.

  • Consulta contenido jurídico completo de más de 100 jurisdicciones, incluyendo una amplia colección de libros y revistas a texto completo.

  • Disfruta de funcionalidades exclusivas como comparador de versiones de una ley, notas de vigencia, análisis de citas, y mucho más.

  • Con la confianza de más de 2 millones de profesionales, incluidas las firmas más importantes del mundo.

vLex

Accede a todo el contenido con una prueba gratuita de 7 días

Transforma tu investigación jurídica con vLex

  • Accede a resúmenes de sentencias generados por IA, que destacan al instante los aspectos jurídicos clave.

  • Realiza búsquedas avanzadas con opciones precisas de filtrado y ordenamiento.

  • Consulta contenido jurídico completo de más de 100 jurisdicciones, incluyendo una amplia colección de libros y revistas a texto completo.

  • Disfruta de funcionalidades exclusivas como comparador de versiones de una ley, notas de vigencia, análisis de citas, y mucho más.

  • Con la confianza de más de 2 millones de profesionales, incluidas las firmas más importantes del mundo.

vLex

Accede a todo el contenido con una prueba gratuita de 7 días

Transforma tu investigación jurídica con vLex

  • Accede a resúmenes de sentencias generados por IA, que destacan al instante los aspectos jurídicos clave.

  • Realiza búsquedas avanzadas con opciones precisas de filtrado y ordenamiento.

  • Consulta contenido jurídico completo de más de 100 jurisdicciones, incluyendo una amplia colección de libros y revistas a texto completo.

  • Disfruta de funcionalidades exclusivas como comparador de versiones de una ley, notas de vigencia, análisis de citas, y mucho más.

  • Con la confianza de más de 2 millones de profesionales, incluidas las firmas más importantes del mundo.

vLex

Accede a todo el contenido con una prueba gratuita de 7 días

Transforma tu investigación jurídica con vLex

  • Accede a resúmenes de sentencias generados por IA, que destacan al instante los aspectos jurídicos clave.

  • Realiza búsquedas avanzadas con opciones precisas de filtrado y ordenamiento.

  • Consulta contenido jurídico completo de más de 100 jurisdicciones, incluyendo una amplia colección de libros y revistas a texto completo.

  • Disfruta de funcionalidades exclusivas como comparador de versiones de una ley, notas de vigencia, análisis de citas, y mucho más.

  • Con la confianza de más de 2 millones de profesionales, incluidas las firmas más importantes del mundo.

vLex

Accede a todo el contenido con una prueba gratuita de 7 días

Transforma tu investigación jurídica con vLex

  • Accede a resúmenes de sentencias generados por IA, que destacan al instante los aspectos jurídicos clave.

  • Realiza búsquedas avanzadas con opciones precisas de filtrado y ordenamiento.

  • Consulta contenido jurídico completo de más de 100 jurisdicciones, incluyendo una amplia colección de libros y revistas a texto completo.

  • Disfruta de funcionalidades exclusivas como comparador de versiones de una ley, notas de vigencia, análisis de citas, y mucho más.

  • Con la confianza de más de 2 millones de profesionales, incluidas las firmas más importantes del mundo.

vLex

VLEX utiliza cookies de inicio de sesión para aportarte una mejor experiencia de navegación. Si haces click en 'Aceptar' o continúas navegando por esta web consideramos que aceptas nuestra política de cookies. ACEPTAR