El fideicomiso mercantil

AutorFrancisco Cevallos

El fideicomiso mercantil ha sido regulado en el Ecuador como una figura especial y con características propias que difiere en ciertos aspectos de la regulación que se le da en países.

El contrato de fideicomiso, de acuerdo a la Ley de Mercado de Valores, es un contrato por el cual una o más personas denominadas constituyentes o fideicomitentes transfieren, de manera temporal e irrevocable, la propiedad de bienes muebles o inmuebles corporales o incorporales, que existen o se esperan que existan, a un patrimonio autónomo, con personalidad jurídica propia, para que una sociedad administradora de fondos y fideicomisos sea su representante legal y cumpla con las instrucciones constantes en el contrato de constitución, ya sea a favor del constituyente o de un tercero denominado beneficiario.

El patrimonio autónomo, o llamado fideicomiso mercantil, está formado por un conjunto de derechos y obligaciones, entendiéndose por éstos los bienes inmuebles o muebles de naturaleza corporal o incorporal que hayan sido transferidos a título de fideicomiso mercantil y los pasivos con los que cuenta. El patrimonio autónomo, dotado de personalidad, es independiente del patrimonio del constituyente, del beneficiario y de la fiduciaria, es decir, verbi gracia, una acción judicial iniciada en contra del constituyente no podrá afectar a los bienes que están en el fideicomiso.

Estas regulaciones bastante sui géneris pero muy útiles, han servido como una herramienta para las sociedades financieras, de seguros, inmobiliarias y hasta por personas naturales en casos de sucesiones hereditarias. En efecto, hoy podemos hablar de que existe el fideicomiso de administración, el de garantía, el inmobiliario, el de inversión y de titularización, por citar algunos ejemplos.

Según lo establecido en el Reglamento a la Ley de Mercado de Valores, los contratos por el que se crea un fideicomiso debe constar en escritura pública, ya sea que se transfiere bienes muebles o inmuebles, y en cada caso, dependiendo del bien, se deberá cumplir con las formalidades que manda la ley. A más de este requisito de forma, es indispensable que el o los...

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